ENTREVISTA CON EL DOCTOR FREDERICK LEBOYER
ENTREVISTA CON EL DOCTOR FREDERICK LEBOYER
En la historia reciente del siglo XX, se hablará de antes de Leboyer y después de Leboyer. Aunque ha habido algunos notables predecesores, Leboyer fue el primer médico, jefe de servicio hospitalario, que se interrogó sobre el traumatismo del nacimiento y las condiciones en que éste se practicaba en los hospitales modernos del mundo llamado “desarrollado”.
En su investigación personal, decidió a renunciar voluntariamente a sus funciones y a tus títulos para consagrarse a escribir libros, a hacer vídeos y propagar la idea de que es posible otro nacimiento que sobrepasa la limitada dimensión médica.
P: Pregunta.
R: Respuesta.
P: El nacimiento me parece el ejemplo tipo de suceso único en el tiempo, de un hecho absolutamente no reproductible. ¿Algo que desafía la aproximación científica?
R: Ciertamente. Cada instante es nuevo, cada nacimiento es distinto. Quererlo abordar científicamente es un error. Como la ciencia solo se interesa por los hechos reproductibles, está por su esencia misma alejada de la verdad. Sólo es posible aproximarse a la verdad mediante símbolos, parábolas, ya sean cristianas o de las otras mitologías, incluso las que empleaba Freud. Cuando la aproximación científica no funciona, desgraciadamente, pensamos que hacen falta más conocimientos, más investigaciones, más créditos y que entonces sabremos. Hay que tomar otro camino, otra actitud, otra perspectiva. Hay que considerar que la ciencia sólo es verdad entre ciertos límites. Más allá, ¿qué somos? Lo ignoramos. Pero vivimos aún en esta ilusión del siglo XVIII y XIX que pretende que la ciencia podría finalmente explicarnos todo.
El nacimiento es un cambio de nivel. Y es por ello que hay que dejar de verlo como un problema médico, biológico, fisiológico. No hay que mirarlo con nuestros ojos de médicos, ni de seres humanos. Es otro lenguaje, otra dimensión, como la muerte. El nacimiento es una intersección de la duración, una entrada en el tiempo cotidiano, ordinario.
P: ¿Dónde empieza y dónde acaba?
R: Es el problema del tiempo. ¿Dónde comienza el tiempo?
Entreveo cada vez más, sin entenderlo completamente, que todo lo que he escrito sobre el nacimiento se aplica de hecho también a la muerte. Es la muerte que estoy intentando contar, comprender, adivinar. No es un paralelismo lo que veo entre ellas ni una simetría, sino otra cosa.
Pienso que este miedo intenso del nacimiento, que es a la vez el que vive la madre y el que vive el bebé, tal vez es el miedo de su muerte precedente.
El miedo es el problema central. Y en cada uno de nosotros existe un agujero negro, una zona en la cual no queremos ir de ningún modo. Ignoramos su existencia; hasta tal punto es aterradora. Pero hay que aproximarse a ella suavemente, con persistencia.
P: ¿Cómo hacer para desembarazarnos de esto?
R: La única forma de liberarnos es tener miedo. Pero, habitualmente, tenemos miedo de tener miedo. Hay que aceptarlo e ir a ver. Alguien puede ayudar por su presencia, su tranquilidad interior, puede ayudar a daros el coraje para entrar en los miedos. Es muy peligroso y no creo que esto se pueda hacer en un seminario que dura de 2 a 3 días. Hay que vivir completamente cerca de un maestro que se volverá vuestro padre y vuestra madre, que está ahí, noche y día, y que nunca os dejará solos, pero de hecho estáis completamente solos, puesto que en el fondo la muerte es la soledad. Pocas personas tienen la capacidad, la fuerza, la disponibilidad, el amor y la motivación interior para asumir una responsabilidad tan importante. Hay que tener cuidado de a quién nos dirigimos.
P: ¿Nos falta un poco de discernimiento?
R: Todos tenemos una falta de discernimiento. Si pudiéramos juzgar a las personas que pueden ser capaces de ayudarnos a este nivel, ya no los necesitaríamos. Tenemos derecho a equivocarnos, pero esta equivocación puede ser peligrosa.
El hombre también tiene miedo aunque no lo sepa siquiera. Sus miedos son tan fuertes, tan profundos, tan escondidos en el fondo del subconsciente que tenemos miedo de confesárnoslos. Es preciso hacerlo. Observé que tras mis conferencias y las proyecciones de mis películas, siempre son los hombres los que plantean las preguntas. Lo esencial de la angustia vivida durante el embarazo es angustia del hombre que la mujer absorbe inconscientemente. Esta angustia es mucho mayor en el hombre que en la mujer porque la vida pasa a través de la mujer y no a través del hombre. Los hombres nunca conocerán esto, y esto es algo para ellos inadmisible, inaceptable. Es lo desconocido absoluto, un misterio incomprensible, un terreno en el cual nunca podrán aventurarse. Su mente lo interpreta completamente diferente de lo que lo hace la mujer.
P: Si la mujer es receptiva a la angustia del hombre, éste tiene pues un gran papel que jugar desde el nacimiento y antes, en la preparación para colocar en el mundo a un niño.
R: Habría incluso que decir que la mujer debería protegerse de su hombre... ¡No!. Si se protege de él, se corta de él y no debe hacerlo. A partir del momento en que se encuentra fuerte, a partir del momento en el que ha ampliado sus raíces o toca su fuente, puede percibir de forma diferente la angustia de su marido, que es la angustia de su infancia y de su nacimiento. Puede suavemente atraerla, pacificarla, calmarla, liberarla. Una mujer es a la vez la hija, la hermana, la madre de su marido y, mucho más aún, un baile en el cual los papeles, las polaridades cambian, se invierten. Por el hecho mismo de que esta angustia sea aceptada, mientras que había sido negada por la madre del marido, desaparece.
P: ¿Cómo puede intervenir el padre en la relación madre-feto?. Pienso que debe ser con mucho amor, con una gran aceptación del uno y del otro. Debería dejar que las cosas sucedieran, incluso si no comprende siempre lo que sucede.
R: Es decir, que debería desaparecer y esto es lo que le aterroriza. El hombre siente que su mujer ya no está ahí completamente con él. De pronto, aparece un intruso en su pareja. Tiene la impresión de perder a su mujer, de ser engañado o relegado.
El hombre debería aceptar porque no tiene otra opción. Debería tener la sabiduría de dejar que su mujer se fuera con ese amante perfecto, absoluto, que se encuentra en su vientre.
Una amiga que tuvo dos hijos me dijo estas palabras maravillosas: “cuando una mujer espera un bebé, a partir de un cierto momento, entra en un estado extraordinario, ya no espera nada, está llena”. En la vida, esperamos siempre algo, un libro, una película, un amante, un hijo... Ella había salido de la duración, en la medida en que estaba completa. Este estado de plenitud donde por fin no esperamos nada porque nada falta es indescriptible...
P: Sin duda nos acercamos a la experiencia mística...
R: Exactamente. Los hombres intentan revivir lo que le sucede naturalmente a la mujer. No pueden lograrlo más que volviendo a su propio nacimiento puesto que ellos mismos no pueden dar a luz. Todos los caminos iniciáticos son retornos al seno de la madre para revivir este estado de fusión total.
P: Para que la mujer pueda vivir plenamente esta dimensión ¿no sería preciso que parte de estas preocupaciones terrestres de orden psicológico o médico puedan ser olvidadas o apartadas?
R: No. Cuando estáis enamorados, ¿acaso os ocupáis de vuestra fisiología? No necesitáis nada, nada os afecta. Muchas mujeres que he encontrado han vivido así su embarazo a partir del quinto o sexto mes. Estaban en un estado de gracia.
P: ¿Eran fortalezas?
R: Sí, nada podía afectarlas, nada podía sucederles. El marido tiene dificultades para soportar estos embarazos bendecidos, maravillosos. No soporta no poder seguir a su mujer, no poder vivir lo que ella vive. Entonces, si no llega a integrarlo o a comprender su angustia, busca poner en práctica todo el arsenal de lo racional –la genética, la higiene, la asepsia, etc...– para luchar contra ella. Todos estamos ahí. Comprender y comenzar a entrever qué mecanismos se encuentran detrás de esta angustia ayuda a liberarnos de ella.
P: ¿Qué sucede en la conciencia de una mujer en el momento del parto?
R: La mujer que ha tocado las profundidades de sí misma deja de estar limitada en su cuerpo durante el parto. De golpe se vuelve una, con la Madre Divina, es decir, con la vida, con la tierra. Percibe que algo sucede a través de ella. El miedo de la gran experiencia iniciática donde de golpe se caen los nudos del pequeño yo mental. Esta fantástica ampliación del campo de conciencia da tanto miedo que la mujer se defiende de ello desesperadamente. Se agarra a cualquier cosa. Está ahogándose y entonces es preciso que una persona que ya haya vivido esto, que ya se haya ahogado, tenga el coraje de decirle “ahógate”, que la deje ahogarse, morir. Pero a menudo se muere ante nuestros ojos: he visto a mujeres volverse blancas, verdes, tener sudores fríos, su cara se hundía como la de una agonizante. Han pasado por la muerte, después han vuelto a la vida.
P: Debe ser extremadamente difícil no hacer nada en estos casos.
R: Muy difícil, imposible incluso, en la medida en la que no habéis revivido y sobrepasado vosotros mismos esta angustia. Es por eso por lo que los médicos tienen pánico. Porque nunca han rozado estas cosas y se cierran en cuanto afloran. Entonces hacen una perfusión, hacen cualquier cosa, se agarran a la técnica para no revivir sus propias angustias del nacimiento. La acción desanuda siempre la angustia. En el fondo, el que asiste a un nacimiento difícil o peligroso, durante el cual se aproxima desde muy cerca de la muerte, comienza a ver surgir su propia angustia ante la muerte y dice: “Señora, su niño está en peligro” y hace algo para aliviar su propia angustia.
Pero cuando una mujer vive esta experiencia hasta el final, ¡qué transformación!. Una amiga que la vivió en su tercer hijo me dijo después, que este niño era verdaderamente su primer parto, que lo había vivido de cabo a rabo porque había descendido al fondo del abismo y había remontado. Su vida se transformó después completamente.
P: ¿La tecnología moderna no es peligrosa? o ¿no aporta un peligro suplementario en la medida en que encuentra siempre nuevas astucias para evitar afrontar esta angustia?.
R: Absolutamente. Hay que aceptar esta dimensión de la angustia y de la muerte. Cuanto más se le da la espalda, más presente está. Estar vivo es aceptar la muerte que es siempre posible. Negarla a cualquier precio nos conduce directamente al “mejor de los mundos”. Creemos que es la falta de hospitales, de dinero, de monitorización, lo que impide alcanzar el 0% de mortalidad. Pero es una ilusión creer que podríamos llegar a ello. No quiero con esto decir que deberíamos ser fatalistas. El hacer o el no hacer es difícil. Lo que no impide que el médico juegue su papel: no debe dejar morir a sus pacientes. Pero debe aceptar también esta dimensión del fracaso y hacer que la gente la comprenda.
P: ¿A partir de qué momento el niño está vivo? La respuesta a esta pregunta parece condicionar la actitud que se toma con relación a él.
R: ¿A qué llamáis vivo? ¿Físicamente vivo? Entonces está vivo desde la concepción, desde el instante en que el espermatozoide entra en el óvulo, donde se produce la mitosis. Todo esto está vivo, se mueve, se transforma.
P: No hay discontinuidad de la vida en la división celular, ya sea en una bacteria o en un ser humano, pero hay un momento donde aparece la conciencia.
R: Tengo que ser honrado en esto y os responderé que no sé nada, puesto que no deberíamos responder más que en el nombre de nuestra experiencia personal. Dicho esto, parece que habría una conciencia antes incluso de la concepción, pero no sé nada de a qué podemos ligarla materialmente.
P: Tal vez existe, pero no se encarna más que en un cierto momento.
R: Lo ignoro. Es muy peligroso abordar este tema con el lenguaje hasta el punto de que Buda mismo se negaba a responder. Debo contentarme con citar anécdotas que nos aproximan un poco a la comprensión del buen nacimiento que he intentado describir.
Tomemos las cosas al revés. ¿Qué sucede después del nacimiento? Vemos que para el niño, el hecho de nacer es hasta tal punto intolerable que se niega a nacer de todas las formas posibles. Lo niega con su cuerpo, cierra los puños, los ojos. No está ahí. Simbólicamente sigue siendo un feto. ¿Cómo vencer su miedo al mundo? El miedo desaparece desde el momento en que se pueden encontrar referencias. El miedo absoluto es lo desconocido absoluto, de ahí la importancia del baño. Reencontrando este elemento acuático, el niño vuelve a revivir una percepción ya conocida y familiar. Pero hay que hacerlo entrar en el baño extremadamente lentamente, empezando por los pies, hacerle revivir su nacimiento a la inversa. El gesto, la respiración, deben ser continuos. El niño entra en el agua, retorna al seno materno. Es a la vez nacido y no nacido. No nacido puesto que está de nuevo en esa relajación absoluta y nacido puesto que ya no está en el útero. Entonces, empiezo a masajearlo muy suavemente y se ve que empieza a mirar. No se contenta con abrir los ojos, mira. De la misma forma, se puede uno preguntar sobre cuando el niño está ahí durante el embarazo. Una mujer sensible que ha hecho un cierto trabajo sobre sí misma lo percibe. Os citaré el maravilloso testimonio de Francoise Dolto. Cuando esperaba a su primer niño, un día, al remontar la calle se encontró de pronto persuadida de que alguien la seguía, pero no había nadie. Siguió andando y después de unos minutos tuvo la misma impresión, se volvió y no encontró a nadie. Al cabo de 4 ó 5 veces de tener esa sensación, comprendió que era su niño. Estaba aproximadamente en su sexto mes de embarazo. A partir de este momento supo que alguien estaba ahí.
Desgraciadamente, es poco frecuente que las mujeres sean tan conscientes de lo que sucede durante su embarazo. En la escuela les han hecho cultivar el cerebro izquierdo únicamente y han sido cortadas de esta dimensión no ya instintiva, sino intuitiva.
P: Pero ¿a parte de estos casos excepcionales...?
R: En general, hacia el quinto mes, la mujer siente que el niño está vivo. Se mueve, da golpes con los pies, posee un hígado, un cerebro, etc., pero no está ahí de la misma forma. Las diferentes tradiciones religiosas colocan la entrada del alma en el cuerpo del niño en edades diferentes...
En el fondo, el momento en el que el niño nace es cuando la mujer lo siente, no físicamente por sus movimientos, sino cuando percibe su presencia. A partir de este momento, debería darle como mínimo un ¼ o ½ hora de escucha todos los días. Aconsejo a las mujeres embarazadas encerrarse en una habitación, solas, y decir a su hijo: “estoy aquí, ahora, te escucho”. Si no se hace, no lo escuchará jamás.
P: Nacer es nacer al mundo, es estar en el mundo. En tanto en cuanto el niño no lo ha reconocido o no ha aceptado el mundo ¿ha nacido realmente?.
R: No lo sé. Pero podemos decir que cuando el niño ha aceptado su nacimiento está aquí. Antes está vivo. Ha salido de su madre pero no está aquí. Para hacerle aceptar su nacimiento hace falta mucho amor, desinteresado, amor neutro que no pide nada.
P: ¿Se termina el nacimiento?
R: ¿De qué nacimiento hablamos? Hay el nacimiento de un niño, es decir, su venida al mundo. Una mujer pare un bebé que sale de ella. Pero también hay el nacimiento, el renacimiento personal.
Recuadros:
1)
Si debo permitirme decir esto que digo es porque en un momento me negué a continuar jugando el juego. Envié mi carta de dimisión al colegio de médicos. Permaneció seis meses en mi despacho. Tenía realmente miedo. Y un día me dije “vamos, quítate las ataduras, ya no soy médico puesto que encuentro tan inaceptable la estructura social, política, mental, psicológica en las que se nos exige que funcionemos. Y me salgo de ella”.
Ya no formaba parte de este mundo médico que juega con reglas completamente equivocadas. Me convertí en un hippy.
2)
Cuando publiqué “Por un nacimiento sin violencia” el público habló del método Leboyer, como de una receta. Pero no es una receta. La receta nos asegura en el tiempo pero nos priva de la creación. Es preciso inventarlo todo. Este libro no hablaba del parto: contaba la aventura del nacimiento. Leboyer no es un método, no es el agua caliente, el baño, los masajes, etc., es el amor. Es lo que hace que de golpe se ame y que se sepa que somos amados correspondientemente, como retorno. Eso es lo que quería que comprendiérais.
3)
Venir al mundo es encontrarse sumido en un gran río, sumido en un flujo poderoso. El parto es como atravesar una tempestad. El niño es frágil, busca dolorosamente el paso, corriendo el riesgo de naufragar a cada instante.
4)
El embrión.
Todo es amor.
Todo lo que soy.
Una bola redonda.
Soy completamente nuevo.
Comparado a vosotros.
Y tan pequeño.
La espera aquí
Parece durar años
Pero no he visto la luz del día
Alrededor de mí mismo
Oigo ruidos extraños
Que acarician mis orejas
Tu dulce calor
luz de luna
Necesito más espacio
Luz roja
Noche sombría
Siento que mi alba se aproxima
Murmullos bajos
Ya voy
Quiero ver brillar el sol
Pink Floyd
Alfredo Embid
Publicado en la Revista Asociación Medicinas Complementarias nº 71
HAKOMI, LA ERA DULCE DE LA TERAPIA
MÉTODO HAKOMI
La era dulce de la terapia
La irreverencia de la dulzura.
NOTA: Entrevista a Pato Varas en Revista Uno Mismo
Dentro de los modelos integrativos emergentes en sicología ha surgido una práctica que mantiene una actitud lúdica y experimental en una atmósfera de cariño. Se priva de diagnósticos y evita análisis, con una secuencia que conspira para que -al esquilar miedos y trenzar la aceptación- el significado surja de “adentro”.
Los terapeutas bajaron del Olimpo y los pacientes se levantaron del diván. Una sicoterapia amigable, inspirada en la presencia pacífica y cariñosa, comienza a recorrer las consultas. Ya no se trata de sorprender al paciente con comentarios inteligentes o ácidos. Patricio Varas es el primer chileno que articula con conciencia este tipo de práctica inspirada de Ashland (Oregón, EE.UU.) y la enseña, dejando atrás los tiempos
en que la catarsis, la confrontación y el lloriqueo se consideraba la mejor forma de contacto sanador. Estamos en la era dulce de la terapia y quienes la ejercitan, la consideran altamente eficaz. “Se trata de fluir”, dice Varas.
En opinión de este profesor de filosofía y terapeuta, convertido en facilitador en el Instituto Esalen californiano en 1977, quien mejor ha sintetizado y actualizado los fundamentos de la sicología humanística y del desarrollo personal es Ron Kurtz -líder indiscutido del método Hakomi- con sus cinco principios.
En este modelo se tiene la confianza que el cambio y crecimiento de una persona está en sus propias manos y que sólo debe ser apoyado (principio de organicidad).
Se reconoce que llevar al paciente hacia un estado perceptivo es una herramienta que aumenta la atención sobre sí mismo (principio de plenitud de conciencia).
Se entiende que es un contrasentido el empleo de la manipulación o presión (principio de no violencia).
Supone la indivisibilidad de la interfaz cuerpo-mente (principio de la integración). Y, por último, propone anteponer el sentido de la unidad de la creación (principio de universo participativo).
Establecer un estado de amplitud de conciencia, conectar con el niño sano interior, dejar que se liberen las emociones y darle el significado a la experiencia son sus recursos básicos. Técnicas que provienen del trabajo de focalización corporal de Gene Gendlin, de la administración del movimiento desarrollado por Moshe Feldenkrais, de la licencia bioenergética para la liberación emocional, de la redefinición de las creencias de la Programación Neuro Lingüística y de la sabiduría Oriental del taoísmo y el budismo.
“Es potente ver cómo los cinco principios del método organizan una terapia no violenta, holística, integradora, con algunas técnicas básicas. Aunque para mi no son sus técnicas lo más importante, sino sus cinco principios, que cuando se encarnan, permite organizar todo el background de conocimientos y experiencias en terapia... Todo se facilita”, dice Varas.
Y asegura que, en particular, asumir el principio de la no violencia es lo más difícil. “Ron Kurtz dice que una persona puede aprender las técnicas en tres años, que puede dominar la metodología en seis años, que puede adquirir la actitud emocional en nueve años, pero para encarnar los principios se requiere al menos de doce años de trabajo. Por eso el Hakomi es un método para terapeutas no diré viejos, pero sí con mucha experiencia”, reconoce.
Este método sicológico pone en evidencia que se ha transitado de la terapia conversacional a la terapia experiencial: suceden cosas concretas y ya no se dialoga con el sicólogo sino que con uno mismo. Y, aún más, ha llegado el momento de captar y reconocer significados de la experiencia desde el interior del paciente. “La terapia no es solamente conversación acerca de algo; es mucho más... Es vivencia, experienciación, experimentación y resignificación de la vida”, manifiesta.
El Hakomi sostiene es que para que las nuevas experiencias puedan llegar a ser posibles tienen que hacerse explícitas las creencias centrales, que no son más que hábitos que surgen al margen del darse cuenta a partir de experiencias, es decir, expectativas, predisposiciones, actitudes, pensamientos y movimientos típicos.
La novedad es que no hay intervención, sino interacción: “es un proceso sencillo, humilde... Es la imagen del ermitaño, el viejo sabio, que ilumina desde atrás el sendero al caminante. Y ese es el problema con los gurús: ellos no te acompañan, te llevan de la mano”, afirma.
El concepto de presencia cariñosa desarrollado por el método se refiere a simplemente estar, en lugar de hacer. Calmado, amoroso y atento. Sin apresurarse ni distraerse. Esta empatía y sensibilidad según este método ayuda a crear un sentido profundo de la seguridad, facilitando la conexión del cliente con su interior.
Agrega el terapeuta chileno que el facilitador es “una persona que va detrás con una antorcha, pero va detrás... y calladito, dejando que el que va caminando tenga una conversación consigo mismo al entrar a su propia caverna, su propia montaña. El que va entrando en sí mismo, va caminando con sus propios pies, mirando con sus propios ojos, sacando sus propias conclusiones y va decidiendo por donde se mete. Y el que lo acompaña, lo acompaña incluso en sus errores. Porque quien lo acompaña no ha entrado nunca a esa caverna, sólo en la propia”.
Aunque sintetiza y depura muchas prácticas de Esalen, en el Hakomi se hallan vestigios de las clásicas estrategias gestálticas. Prácticas como la “silla caliente” (sesiones terapéuticas en grupo) o la “silla vacía” (dialogar con el personaje ausente) que ya del puro nombre no daban ganas de sentarse, trocaron hacia una línea amable y no intimidante.
Según Varas, es el concepto de la elegancia en sicología el que se confirmó y organizó en el principio de noviolencia: el despliegue de una forma más estética y menos frontal de hacer terapia, “menos abrutada”. Donde los impasses caen por su propio peso y con naturalidad.
En contraste con el típico paradigma inductivo o deductivo, la terapia de Hakomi se concentra en la multiplicidad del ser y la confianza en el proceso curativo espontáneo. Plantean que los cambios son más eficaces porque son propios y no inducidos por otro. “Lo maravilloso del método es que es un metamodelo aplicable a cualquier trabajo terapéutico. Puedes usar los conceptos de biodanza e incorporar los principios del Hakomi, por ejemplo”, explica.
¿Y por qué se llama “Hakomi”? Ron Kurtz cuenta la anécdota: “éramos 19 personas en el verano de 1980, reunidos para estudiar este trabajo y para iniciar un instituto. También tratábamos de encontrarle un nombre.
Hicimos reuniones de lluvia de ideas y no salían sino propuestas tontas. Finalmente, David Winters tuvo un sueño en el que yo le entregaba un papel en el que estaban escritas las palabras "Terapia Hakomi". La palabra no tenía significado para nosotros, aún cuando David pensaba que podía ser una palabra indoamericana. David regresó a casa, en un viaje de ocho horas, y buscó el significado de la palabra en algunos libros de referencia que tenía. Descubrió que es una palabra en la lengua hopi (que a veces se pronuncia "Hakomi") y que tiene dos significados relacionados entre sí. En su uso corriente significa "¿quién eres?". Y en su significado arcaico, "¿cómo te sitúas en relación a todos estos reinos?". Eso nos cayó muybien. Posteriormente he oído su significado y posibles significados en chino (universal, risa reverente) y en hebreo (este es mi... lugar, existencia, transformación, establecer)”.Cuenta Patricio Varas que se formó “en una línea muy amorosa”. Y que el método de Kurtz le vino como anillo al dedo: “resume muchas cosas que han estado ocurriendo en terapia humanista”. Así, con lo experimentado en el “supermercado” de talleres de Esalen, Varas articuló un programa que partió formando exclusivamente educadores bajo el alero del Centro de Perfeccionamiento de Profesores. Hoy ese programa tiene calidad de magíster en la Universidad del Mar, con reconocimientos intermedios de postítulo y diplomado (para quienes no tienen título). Y está abierto no sólo a profesionales de la salud mental y la
educación, sino a todo público.
El posgrado se prolonga por tres años o etapas que incluyen la fase de experienciación, de comprensión teórica, y de aplicación y dominio metodológico. Siguiendo el enfoque de la sicología humanística y transpersonal, cubre seis áreas de formación: corporal, emocional, integradora y de lenguaje, transpersonal,
interactiva y comunitaria, donde el espíritu del Hakomi se manifiesta en forma permanente con el afinamiento de la sensibilidad y el desarrollo de la percepción de los alumnos.
Tuve la experiencia del programa de Varas a los 24 años sin saber de qué se trataba. Y a los pocos días me encontraba moqueando, gimiendo, blasfemando... en un nido de cariño, cobijo, sensualidad y bondad. Tuve el regocijo de dejar mis sombras a plena canícula y exhalé ternura...
Todo sucede en estos talleres. Bien podría ser un ashram o una comunidad algo hippie donde se refundan modus y estilos para ser y estar en este mundo. Un lugar para abrir los sentidos y el corazón. Y aunque ahora las sillas ya no queman, no quiere decir que uno vaya a salir indemne.
Era la oportunidad para ejercitar el músculo de la valentía y relucir la propia esencia con verdad... Fue algo así como un pucara para detenerse, sentirse y mirarse, donde subterra se reorganizó parte de mi mundo. Tuve la oportunidad de transitar de la incertidumbre al brasero de los lamentos y reclamos y de allí resucitar a la caricia, a la tarde de verano de sol y miel.
Aún recuerdo el anuncio de Yanini Rivera, facilitadora formada por Varas: “este es un laboratorio y puedes permitirte experimentar lo que necesites”. ¡Y vaya qué laboratorio humano! Culminando el mes me asistió la esperanza de que es posible elegir el júbilo y que la transparencia no es un ideal platónico cristiano.
Este año hice carpa nuevamente en el “pucara de Varas”. Sólo dos días. Toda ojos, toda oídos donde otros dialogaron con sus sueños, sintieron sus fantasmas arriba de un puente o cruzando la línea del tren, otros develaron sus huerfanías y abrigos infantiles. Otros cocinaron placeres, esquilaron miedos, hilaron sentido, trenzaron abrazos, fraguaron su vocación de libertad.
Es que muchos de los que se han sometido a una asistencia sicológica podrían hablar de esa “perversidad” que -mirado desde el otro lado- quiere frustrar la demanda enmascarada y confrontar la “mentira” del paciente.
Ese sentirse pillado por la astucia de la mirada ajena, donde o se culpa al terapeuta por evocar una experiencia particular o se siente atrapado en este interesante y doloroso diálogo. Aunque es llamativa esa evidencia que casi humilla, que puede avergonzar -que incluso provoca cambios- es perfectible. Al menos esa es la propuesta del Hakomi que antepone al forcejeo, el buen trato, la delicadeza, el respeto, la mesura, la sutileza. Y no esa ansiedad por la expresión genuina del cliente, por reavivar el asunto conflictivo, por encarar el bloqueo.
Y aunque el cuento de “no forzar”, “no presionar” se viene diciendo hace tiempo en terapia, el aporte del principio de la no violencia en Hakomi radicaría, según Varas, en que “no se había articulado desde un fundamento filosófico como es el principio de la no violencia”.
Kurtz apunta: “La mayoría de terapeutas que he observado interfieren el proceso que despliega la otra persona. Lo hacen porque necesitan hacer que algo ocurra, en lugar de reconocer que están ahí para ayudara que algo ocurra... Tratan de forzar que las cosas ocurran, experimentando demasiado y haciendo preguntas innecesarias; sumiéndose en su propia curiosidad y en sus ideas acerca de hacia donde quieren que el proceso vaya”.
Se acabó el drama o “la tontería” diría quien lidera el trabajo Hakomi, desafiando abiertamente a la sicología.
La levedad de la presencia se impone con esta propuesta, despojando la sombra kitsch a la terapia. Pues aquí no hay nada que tenga que funcionar, nada que se tenga que re-crear. Ni diálogos a lo Woody Allen ni brillantes reflexiones. No más víctimas ni lloriqueos. Kundera lo dice muy bien: “es la segunda lágrima la que
convierte el kitsch en kitsch”. Y el Hakomi ha secado esa segunda lágrima. Adiós a Woody Allen
“Calculo que la mayoría de mis problemas actuales vienen de traumas y abusos profundos de la niñez, no veo cómo la violencia adicional de un terapeuta me hará mejor”, relata en un foro de Internet una mujer con muchas pasadas terapéuticas a su haber, que descubrió y vivió las bondades del método.Laboratorio humano-Interacción, no intervención.
Los Siete Anillos de Bloqueos de Wilhem Reich
Wilhem Reich, ¿las zonas de bloqueos tiene correspondencia con los siete chakras principales? Juzgue usted. * Richard Hoff
Años de experiencia clínica con el análisis del carácter condujeron a Reich a su descubrimiento más original y extraordinario: el descubrimiento de la coraza muscular y el famoso trabajo corporal reichiano. El halló que la estructura caracterial neurótica y las emociones reprimidas están en realidad fisiológicamente enraizadas en espasmos musculares crónicos. Las emociones no son meros sentimientos que flotan alrededor del cerebro: toda emoción también involucra un impulso a la acción. La tristeza, por ejemplo, es un sentimiento –un evento psíquico- pero también involucra un impulso a llorar, impulso que es un verdadero evento psíquico que conlleva un determinado tipo de respiración, vocalizaciones, expresiones faciales, y hasta acciones convulsivas de los miembros. Si el intento de llorar tiene que ser suprimido, todos esos impulsos musculares convulsivos tiene que ser suprimidos por medio de un esfuerzo voluntario de contención y de tensión. Sobre todo uno debe contener la respiración. Con esto no sólo se suprimen los sollozos o los gritos, sino que se hace descender el nivel de energía disminuyendo la toma de oxígeno. Además, las tensiones musculares bloquean el flujo de energía que constituye un aspecto esencial de la excitación emocional.
Si la retención muscular llega a hacerse habitual, se convierte en contracciones espásticas crónicas de la musculatura. Estos espasmos se vuelven automáticos, inconscientes; no pueden ser relajados voluntariamente; persisten aún al dormir. La supresión se ha convertido en represión. Los sentimientos y recuerdos olvidados permanecen adormecidos aunque intactos bajo la forma de impulsos de la acción congelados en los músculos y la totalidad de estos espasmos musculares crónicos constituye un sistema de coraza muscular que nos defiende contra los estímulos del exterior, pero también contra los estímulos del interior.
Así, la coraza muscular es el aspecto físico y la coraza caracterial es el aspecto psíquico de nuestro sistema de defensa. Uno es completamente inseparable del otro. Por ej. la sonrisa neurótica que analizamos anteriormente no sólo es una defensa emocional o una actitud psíquica: se trata también de una contracción espástica crónica de la musculatura de la cara. Se la puede atacar en forma efectiva tanto por medios físicos como psíquicos.
[...] Otro de los increíbles descubrimientos de Reich es la disposición de la coraza en segmentos o anillos. Ocurre que, en general, los bloqueos musculares individuales no corresponden a un músculo o a un conducto nervioso determinados, antes bien, ellos se alinean según una disposición segmentada. Los segmentos funcionan transversalmente, formando ángulo recto con el flujo longitudinal natural de la energía biológica. Son como los anillos de un gusano, cuando a éste se lo aprieta, sus anillos se encogen, obturando y desorganizando el sinuoso flujo natural de corrientes longitudinales de energía. Lo mismo que la disposición segmentada de la columna vertebral, de los ganglios autónomos y de los intestinos, los anillos representan al gusano en el hombre.
Reich identificó siete segmentos primordiales de la coraza, el ocular, el oral, el del cuello, el torácico (incluidos los brazos), el diafragmático, el abdominal y el pélvico (incluidas las piernas).
Cada segmento es un anillo o cinturón de tensión que circunda el cuerpo y que también afecta los órganos internos subyacentes. La relativa independencia de estos segmentos se observa en el hecho de que toda actividad emocional o bioenergética en una parte de un segmento tenderá a influir en sus otras partes, mientras que los segmentos adyacentes a menudo mostrarán signos de incremento del acorazamiento o la resistencia, como una reacción defensiva a la presión que ejerce la energía liberada, la cual está tratando de abrirse paso.
[...] El trabajo corporal reichiano es poderoso. Proporciona accesos más rápidos y seguros a zonas del inconsciente que habitualmente son inaccesibles. Liberaciones emocionales profundas, convulsivas y hasta recuerdos reprimidos en las edades más tempranas, emergen espontáneamente , sin esfuerzo especial, simplemente como un subproducto del ablandamiento continuo de las resistencias. La energía, que fluye libremente al haber sido liberada, se introduce en los bloqueos que aún quedan, facilitando su relajación y poniendo en movimiento un proceso de disolución espontánea de acorazamiento que, finalmente, penetra hasta los niveles más profundos del funcionamiento biológico, abriéndose así el camino para el desarrollo pleno del reflejo de orgasmo.
Pero si bien es poderoso, el trabajo corporal sólo es parcialmente efectivo si no va acompañado por el análisis del carácter. En el curso de un tratamiento, a veces hay que poner el énfasis en el trabajo corporal y otras veces en el análisis del carácter. Ambas son partes indispensables, complementarias del trabajo reichiano. El trabajo corporal da pie al trabajo caracterial, pero es la comprensión caractero-analítica lo que hace inteligible y da sentido y dirección a todo el proceso terapéutico.
[...] El camino es arduo, pero las recompensas son inmensas: tus más íntimas profundidades se vuelven a despertar, te liberas de las cargas agobiantes que te mutilaron durante toda la vida y te encontrás con una constante renovación de salud, lucidez, fuerza, vitalidad, amor y la magia de la existencia
Extracto del artículo “Descripción de la Terapia Reichiana” de Richard Hoff, publicado en la revista “Mutantia” Año 1 N°1, Junio-Julio 1980. Bs. As.
Richard Hoff es un Terapeuta americano que forma parte de las nuevas corrientes psicoanalíticas orientadas hacia la integración efectiva, no sólo declamada, de psique y cuerpo. Hacia 1976 desarrolló técnicas para la disolución sistemática de la coraza muscular y caracterial, que es la esencia del trabajo reichiano.
Por Richard Hoff
CONSTELACIONES FAMILIARES EN CENTRO GILANIA
CENTRO NUEVA SALUD
PUENTE ALTO
PUENTE ALTO
Fono 9 97332421
Se ha reiniciado un nuevo ciclo de esta interesante terapia que se realiza con mucho éxito en nuestro Centro desde el año 2005. Esto se realiza un día al mes desde las 9.30 a las 13.30 horas.
Tiene un valor de $40.000
Tiene un valor de $40.000
El taller es de utilidad para quienes necesitan efectuar un cambio en sus vidas, el que surge, paradogicamente, de la aceptación de sus circunstancias. Igualmente es beneficioso para los profesionales del ámbito de la psicoterapia, así como, en términos más amplios, de los de la educación y la salud, ya que permite verificar la forma en que actúa, detrás de la conducta humana; un orden que es su fundamento.
LO REALIZA Pamela Carrasco Vera
Facilitadora de Desarrollo Personal
Diplomada en Gestalt
CURSOS ANUALES 2016
Centro Gilania
Miembro de la Alianza Latinoamericana de Desarrollo Personal.
Llano Subercaseaux 4005 of. 1103, San Miguel
Whatsapp +569 84090530
En marzo se inician las clases de Masaje Terapéutico, las clases son martes, miercoles o jueves en dos horarios a elección: de 9 a 12 ò 15 a 18 horas. También puedes elegir asistir a clases martes y jueves. Los lunes son exclusivamente para las clases de Masaje Tradicional Tailandés con Ayurveda.
Nuestros cursos ponen énfasis en el Desarrollo Personal de los alumnos por lo que se complementan con dos sesiones individuales o dos talleres grupales al mes.
CURSOS 2016 MATRÍCULAS ABIERTAS
EL 2º LUNES DE MARZO EMPIEZAN LOS CURSOS AÑO 2016 EN NUESTRO CENTRO DE DESARROLLO PERSONAL Y DE ENSEÑANZA DE MASAJES TERAPÉUTICOS.
LAS MATRÍCULAS ESTÁN ABIERTAS DE LUNES A VIERNES ENTRE LAS 9.30 Y 18.30 HORAS.
MÁS INFORMACIÓN EN EL CELULAR 84090530
www.gilania.cl
Promocion de cursos de masajes personalizados en seis clases.
Centro Gilania. Informaciones
Celular: 84090530
Valor promocional $ 90.000
Se realizarán cursos de:
1) Masaje Terapéutico.
2) Aromaterapia.
3) Reflexología.
4) Zen Shiatsu.
5) Desarrollo Personal.
6) Sanación Pránica
Lunes, martes, miércoles y jueves de 10 a 13 horas y de 15 a 18 horas.
Cursos de Verano 2016
Están abiertas las matrículas para nuestros cursos de verano:
Celular 84090530
Masaje Tradicional Tailandés con Ayurveda en 8 clases 2 veces por semana Precio: $250.000
Masaje de Relajación en 4 clases.
Precio: $120.000
Horarios: Lunes y miércoles de 15 a 18 horas.
Martes y jueves 16 a 19 horas.
Masaje en silla 4 clases
Precio: $ 90.000
Horarios: Lunes y miércoles de 10.30 a 12.30 hrs.
Visita a Ecuador



El Centro Gilania fue aceptado como miembro de la Alianza Latinoamericana de Desarrollo Personal, en el marco del Encuentro Latinoamericano que se desarrolló en Quito, Ecuador entre los días 02 y 05 de noviembre 2006. Este encuentro se realiza cada dos años y es organizado por la Sociedad Latinoamericana de Desarrollo Personal en alguno de los países miembros.
PROMOCIONES OCTUBRE A DICIEMBRE 2015 NUEVOS CURSOS
Cel: 84090530
Masaje en silla, Craneal Hindú $70.000 (3 clases de 2 horas)
Masaje en silla, Craneal Hindú $70.000 (3 clases de 2 horas)
Masaje Metamórfico $90.000 (3 clases de 3 horas)
Reflexología Podal $120.000 (4 clases de 3 horas)
Reflexología Podal $120.000 (4 clases de 3 horas)
Reflexología Metamórfica $70.000 (3 clases de 2 horas).
ORACION DE LA GESTAL
Centro Gilania
Oración de la gestalt
Yo soy yo
Tú eres Tú
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías
Tú eres Tú
Yo soy Yo
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos.
Será maravilloso
Si no, no puede remediarse
Falto de amor a Mi mismo
Cuando en el intento de complacerte me traiciono
Falto de amor a ti
Cuando intento que seas como yo quiero
En vez de aceptarte como eres
Tú eres tú y yo soy yo
FRITZ PERLSCentro Gilania
Gestalt
¿Qué es gestalt?
Es un tipo de terapia que aparece en la década del 50 a partir de la corriente humanística- existencialista, y que pretende tomar conciencia de la persona como una totalidad integrando mente, cuerpo, espíritu.
Es una terapia corta con resultados profundos.
Aspectos en que la terapia gestalt ayuda
Ayuda a cerrar situaciones inconclusas de pasado que interfieren en el presente.
Darse cuenta de mis necesidades, deseos e intereses genuinos.
Ayuda a pasar del apoyo externo al auto-apoyo.
Aprender a responder en forma creativa a las situaciones.
Favorece el proceso de integración de la personalidad desde el autoconocimiento y el despliegue de las potencialidades.
Ayuda a tener una vida más satisfactoria y a ser auténtico con uno mismo y con los demás ayudando a los vínculos afectivos.
Prioriza el sentir sobre el pensar para tomar contacto con la realidad en el aquí y ahora.
¿Cómo se realiza la terapia Gestalt?
Se realiza descalzo en contacto con el suelo alfombrado o en almohadones, se utilizan recursos de psicodrama y de meditación y otras técnicas (focusing, hakomi) que ayudan a conectarnos con nuestro presente.
Se puede realizar en forma grupal o individual.
Gestalt
Oración de la gestalt
Yo soy yo
Tú eres Tú
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías
Tú eres Tú
Yo soy Yo
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos.
Será maravilloso
Si no, no puede remediarse
Falto de amor a Mi mismo
Cuando en el intento de complacerte me traiciono
Falto de amor a ti
Cuando intento que seas como yo quiero
En vez de aceptarte como eres
Tú eres tú y yo soy yo
FRITZ PERLSCentro Gilania
Gestalt
¿Qué es gestalt?
Es un tipo de terapia que aparece en la década del 50 a partir de la corriente humanística- existencialista, y que pretende tomar conciencia de la persona como una totalidad integrando mente, cuerpo, espíritu.
Es una terapia corta con resultados profundos.
Aspectos en que la terapia gestalt ayuda
Ayuda a cerrar situaciones inconclusas de pasado que interfieren en el presente.
Darse cuenta de mis necesidades, deseos e intereses genuinos.
Ayuda a pasar del apoyo externo al auto-apoyo.
Aprender a responder en forma creativa a las situaciones.
Favorece el proceso de integración de la personalidad desde el autoconocimiento y el despliegue de las potencialidades.
Ayuda a tener una vida más satisfactoria y a ser auténtico con uno mismo y con los demás ayudando a los vínculos afectivos.
Prioriza el sentir sobre el pensar para tomar contacto con la realidad en el aquí y ahora.
¿Cómo se realiza la terapia Gestalt?
Se realiza descalzo en contacto con el suelo alfombrado o en almohadones, se utilizan recursos de psicodrama y de meditación y otras técnicas (focusing, hakomi) que ayudan a conectarnos con nuestro presente.
Se puede realizar en forma grupal o individual.
Gestalt
Los procesos de aprendizaje transformador que requieren trabajar algunas cuestiones personales de fondo, devienen en cambios sostenibles a largo plazo, cuando se reealiza un trabajo integrador.Desde este punto de vista, se comienza activamente a trabajar en modos de relacionarse con uno mismo, con los demás y con el entorno, más auténticos y satisfactorios. En mi opinión, todo proceso de aprendizaje vivencial es transformador en sí mismo y, por ende, terapéutico: "Aprender, es darse cuenta de que algo es posible"/ F. Perlz (padre de la terapia
gestalt).
Las sesiones duran de 2 a 3 hrs.( precio por sesión $ 25.000).
Integración de sueños gestáltica, 2 hrs. ($20.000)
Isabel Henriquez Valdés Terapeuta Gestalt Integrativa egresada de la Escuela Esalen Sur. Facilitadora de Desarrollo Personal e Interpersonal .
Mediadora Familiar.
Los Jardines 121 B, Ñuñoa.
Los Jardines 121 B, Ñuñoa.
Fono:2748644 08-4090507
CURSO MASAJE DE RELAJACIÓN 2015

El 2º martes de octubre empieza un nuevo curso de Masaje de Relajación en camilla y silla. El horario es lunes y miércoles de 10:00 a 13:00 ó 15.00 a 18.00 horas.
Profesora Isabel Henríquez Valdés, Facilitadora de Desarrollo Personal e Interpersonal, Terapeuta Masajista.
Valor del curso: $280.000
Forma de pago:al contado o en tres cuotas, 1 de $100.000 y 2 de $90.000, con cheques, al día, 30 y 60.
Se entrega Certificado, Manual.
Informaciones al Cel: 84090530
Matrículas de lunes a viernes de 9.00 a 18.00 horas en Llano Subercaseaux 4005 of. 1103, San Miguel.
Coquimbo y La Serena
Aprender a coexistir con los seres, con las cosas y el trabajo, es el tema de vida de todos nosotros, ciertas personas y ciertas experiencias suelen facilitarnos este aprendizaje y este encuentro con el sentido de la vida y la convivencia.
El Masaje de Relajación destinado a provocar el bienestar físico brindando una sensación placentera ya que los músculos se relajan. Ideal para el stress, ansiedad, trastornos del sueño, tensión cervical, dorsal y lumbar, etc. Se realiza en camilla. Clases quincenales los días sábados.

Cursos de:
· Masaje de Relajación en camilla y silla: $180.000 (trimestral)
· Masaje Tailandés con Desarrollo $410.000 (anual)
· Masaje Tailandés Nivel Básico: $150.000 (trimestral)
· Masaje Infantil Shantala: .$80.000
Sesiones de:
· Reflexología
· Masoterapia
· Orientación en Relaciones Humanas y Familiares.
· Terapia Gestalt
· Flores de Bach
· Aromaterapia
· Reiki
08-4090507 o (02)2748644
Más información en: informaciones@ gilania.cl o www.centrogilania.blogspot.com o www.gilania.cl
El Masaje de Relajación destinado a provocar el bienestar físico brindando una sensación placentera ya que los músculos se relajan. Ideal para el stress, ansiedad, trastornos del sueño, tensión cervical, dorsal y lumbar, etc. Se realiza en camilla. Clases quincenales los días sábados.
Cursos de:
· Masaje de Relajación en camilla y silla: $180.000 (trimestral)
· Masaje Tailandés con Desarrollo $410.000 (anual)
· Masaje Tailandés Nivel Básico: $150.000 (trimestral)
· Masaje Infantil Shantala: .$80.000
Sesiones de:
· Reflexología
· Masoterapia
· Orientación en Relaciones Humanas y Familiares.
· Terapia Gestalt
· Flores de Bach
· Aromaterapia
· Reiki
08-4090507 o (02)2748644
Más información en: informaciones@ gilania.cl o www.centrogilania.blogspot.com o www.gilania.cl
Cursos y Sesiones semestrales
Cursos de:
Masaje de Relajación en camilla y silla: martes y viernes de 10:30 a 13.30 ó de 15.00 a 18.00 hrs. $150.000 (trimestral) Matrícula $30.000
Masaje Tradicional Tailandés con Desarrollo Personal: miércoles de 15:00 a 18:00 hrs. $410.000 (semestral)
Masaje Tradicional Tailandés Nivel Básico: jueves de 09:30 a 12:30 hrs. $150.000 (bimestral)
Masaje Infantil Shantala: martes y viernes de 10:00 a 13:00 hrs. $90.000 (4 clases)
Sesiones de:
Tui Na
Reflexología
Masoterapia
Orientación en Relaciones Humanas y Familiares.
Terapia Gestalt
Flores de Bach
Aromaterapia
Reiki
Martes y viernes de 9:00 a 18:00 hrs.
Miércoles de 14:00 a 19:00 hrs.
Precios: de $10.000 a $30.000
Masaje de Relajación en camilla y silla: martes y viernes de 10:30 a 13.30 ó de 15.00 a 18.00 hrs. $150.000 (trimestral) Matrícula $30.000
Masaje Tradicional Tailandés con Desarrollo Personal: miércoles de 15:00 a 18:00 hrs. $410.000 (semestral)
Masaje Tradicional Tailandés Nivel Básico: jueves de 09:30 a 12:30 hrs. $150.000 (bimestral)
Masaje Infantil Shantala: martes y viernes de 10:00 a 13:00 hrs. $90.000 (4 clases)
Sesiones de:
Tui Na
Reflexología
Masoterapia
Orientación en Relaciones Humanas y Familiares.
Terapia Gestalt
Flores de Bach
Aromaterapia
Reiki
Martes y viernes de 9:00 a 18:00 hrs.
Miércoles de 14:00 a 19:00 hrs.
Precios: de $10.000 a $30.000
Clases Yoga
CENTRO GILANIA
Los Jardines 121 B, Ñuñoa. A cuatro cuadras al Oriente de Plaza Ñuñoa.
Fonos 2748644 - 08-4090507
Amig@s:
A partir de Mayo en nuestro Centro se impartiran clases de Yoga con la instructora Susana Elgueta.
Las clases serán los días martes, miércoles y viernes de 10.00 a 12.00 ó de 19:00a 21:00 horas.
Lunes y jueves clases de Yoga con la instructora María Teresa Osses de 18.00 a 21.00 horas.
Los precios son: $25.000 (doce clases al mes).
$20.000 (ocho clases al mes).
$12.000 (cuatro clases al mes).
Los precios son: $25.000 (doce clases al mes).
$20.000 (ocho clases al mes).
$12.000 (cuatro clases al mes).
Desarrollo Personal
Taller de Desarrollo Personal
Nuestro Cuerpo: Aquí y Ahora
Aprendamos a dialogar con nuestro cuerpo.
Se trata de un taller con: Meditaciones activas, Feldenkrais, Focusing, Selver, Reich, Neoreich, Bioenérgetica, Gestalt, etc.
Viernes 30 de junio, 14 y 28 de julio, de 19:00 a 22:00 hrs.
Los Jardines 121 B, Ñuñoa (estacionamiento)
Valor $25.000 las tres sesiones.
Nuestro Cuerpo: Aquí y Ahora
Aprendamos a dialogar con nuestro cuerpo.
Se trata de un taller con: Meditaciones activas, Feldenkrais, Focusing, Selver, Reich, Neoreich, Bioenérgetica, Gestalt, etc.
Viernes 30 de junio, 14 y 28 de julio, de 19:00 a 22:00 hrs.
Los Jardines 121 B, Ñuñoa (estacionamiento)
Valor $25.000 las tres sesiones.
Facilitadora: Isabel Henríquez Valdés.
Fonos 2748644 - 08-4090507
Más información en: www.centrogilania.blogspot.com
Fonos 2748644 - 08-4090507
Más información en: www.centrogilania.blogspot.com






